sábado, 28 de febrero de 2009

Reseña de "Harry Potter y el cáliz de fuego" (4)

670 gramos de buena literatura

Por Valeria L.


Ficha técnica:

Título: Harry Potter y el cáliz de fuego (4)

Título original: Harry Potter and the Globet of Fire.

Autora: J. K. Rowling

Género: novela juvenil

Colección: Serie Harry Potter

Editorial: Salamandra

Cantidad de páginas: 635

Ya han transcurrido más de tres años desde que Harry Potter recibió por primera vez la carta que lo invitaba a continuar sus estudios en la famosa Escuela de Magia y Hechicería de Hogwarts. En esta ocasión, “el chico que vivió”, después de haber pasado unas fastidiosas vacaciones con sus tíos muggles, se dispone a empezar su cuarto curso junto a Ron y Hermione, con muchas ansias.

Sin embargo, en el colegio se encuentra con una gran sorpresa: el Torneo de los Tres Magos, un concurso donde estudiantes de tres escuelas de magia –Hogwarts, Durmstrang y Beauxbatons- compiten por una copa y la gloria de su institución. ¿Qué papel tendrá Harry en esta competencia?

También este año la cátedra Defensa contra las Artes Oscuras es dictada por un extraño profesor llamado Alastor “Ojoloco” Moody (otro de los magníficos personajes creados por J. K. Rowling) quien jugará un importante rol en los acontecimientos que sucederán en el castillo.

Mientras Ron vive un amor no correspondido por una veela y Hermione funda la PEDDO (Plataforma Élfica de Defensa de los Derechos Obreros), una asociación con un nombre un tanto escatológico pero con claros objetivos, Harry debe enfrentarse nuevamente al mago más tenebroso de la historia, Lord Voldemort, pero en una situación diferente a las anteriores descriptas en la saga, que será clave para su futuro y el de todo el mundo mágico.

Nuevamente Rowling presenta una excelente historia a las que nos tiene bien acostumbrados. El expreso de Hogwarts nos traslada hacia un relato que incluye varios ingredientes como suspenso, humor, amores incipientes, con los cuales la autora británica logra una combinación más que interesante. De esta manera, la novela puede provocar diversas emociones como reír, angustiarse, disfrutar, llorar e inclusive ciertos estados de corporeidad / incorporeidad ya que nos hace “desaparecer” del mundo real para habitar temporalmente uno mágico del cual es difícil retornar. El argumento nos logra atrapar durante mucho tiempo transformándose como en una especie de “vicio literario”.

El libro es extenso: tiene 635 páginas. Pero en ellas está presente el entretenimiento desde la primera hasta la última y además no falta emotividad, animales fantásticos, lugares bellamente descriptos, personajes increíbles nacidos del ingenio de la autora británica y las aventuras de los tres grandes amigos. La creatividad y originalidad continúan recorriendo la trama de esta cuarta novela de la saga.

Seguramente, nuestra biblioteca estará agradecida con 670 gramos más de buena literatura.

Reseña de "Harry Potter y la Orden del Fénix" (5)

Hogwarts: Un Mundo Mágico

Por Melisa E.

Ficha técnica:

Título: Harry Potter y la Orden del Fénix (5)

Título Original: Harry Potter and the Order of the phoenix

Autora: Joanne Kathleen Rowling.

Género: Novela Infanto-Juvenil.

Colección: Serie Harry Potter

Editorial: Salamandra

Páginas: 886

Peso del libro: 1,114 kg.

Como todas las vacaciones Harry espera ansioso el final de las mismas en casa de sus tíos. Lo más extraño son las pocas noticias que ha recibido de Ron y Hermione; y lo peor: de su padrino Sirius Black.

Cuando por fin comienza su curso en Hogwarts se entera que el Ministerio de Magia no cree en el regreso de Lord Voldemort, el mago más tenebroso. El Ministro ha asignado a la profesora Dolores Umbrigde la tarea de vigilar los movimientos de Harry y Dumbledore quienes afirman el regreso del malvado.

Todo ha cambiado en el colegio de Magia y Hechicería, el Director decide separarse de su cargo para averiguar otras cuestiones.

Así se van produciendo una sucesión de hechos y acontecimientos en los que el joven mago -junto a un “ejército” que ha formado con sus amigos- intenta averiguar qué se trae entre manos el más temible hechicero y de qué objeto secreto trata de apoderarse para recuperar completamente su poder.

Como toda la saga, esta historia está llena de fantasía y magia, que mezcla la imaginación con la realidad. Nunca deja de sorprender; hace reír, llorar y crea un panorama de puro suspenso, llegando a un final emocionante e inesperado.

Reseña de "Harry Potter y el misterio del príncipe" (6)

Travesía en Hogwarts

Por Cecilia H.

Ficha técnica:

Título: Harry Potter y el misterio del príncipe (6)

Título original: Harry Potter and the Half Blood Prince

Autor: J. K Rowling

Género: Novela juvenil actual

Colección: Serie Harry Potter

Editorial: Salamandra

Cantidad de páginas: 602

Harry Potter transita su sexto año en Hogwarts, el colegio de Magia y Hechicería, junto a sus amigos Ron y Hermione, el director Dumbledore y los miembros de la Orden del Fénix que siempre están atentos para protegerlo. Es un año complicado, con muchos cambios producto del regreso del mago más tenebroso de todos los tiempos. Por suerte en esta oportunidad, Harry encuentra un aliado muy importante que le es de gran ayuda en su desempeño escolar, pero a veces las cosas no son inofensivas y puede que deba pagar un precio por esta ventaja. Además, consigue varias partes del rompecabezas que constituye su complicada travesía y propósito con respecto a lograr combatir a Lord Voldemord.

Es una atrapante historia con una pizca de romanticismo y mucho misterio, en la que el final te deja con una sensación de tristeza esperando saber más, pero… como todos los seguidores de Harry Potter saben, en estos relatos nada es lo que parece y en el momento menos pensado todo cambia, sólo es cuestión de seguir leyendo.

Ensayo: "La escuela hoy: ¿conductista o constructivista?"

Por RM

En la actualidad, se supone que la mayoría de las escuelas plantean una enseñanza diferente a la de hace años atrás.

En realidad, y al ingresar a las instituciones escolares podemos darnos cuenta de que ese planteo es totalmente falso.

Esa “nueva enseñanza” se basa en el enfoque conductista, aquel que por años predominó en las aulas y en los cuadernos de los alumnos, y que sigue vigente actualmente, aunque hoy en día se hable de una enseñanza desde otra perspectiva: la constructivista.

Cuando hablamos de conductismo debemos referirnos a aquella situación de enseñanza en la que el alumno es un sujeto pasivo, que debe estar dispuesto a recibir el conocimiento que le transfiere el docente, ya que este tiene el “saber único”. En cambio cuando hablamos de constructivismo debemos remitirnos a situaciones didácticas en la que el alumno es activo, crítico y reflexivo, partícipe en la construcción de su propio aprendizaje, en la que se tienen en cuenta sus saberes previos y su contexto.

Si nos basamos en la enseñanza de la lengua, fundamentalmente, ya que es una de las disciplinas más importantes, debido a que nos permite desenvolvernos en la sociedad, podemos hablar de dos concepciones la que sustentan.

Una de éstas y la que más se ve en las escuelas es la “concepción transcriptivista de la lengua escrita”, la cual consiste según esta idea en la trascripción de la lengua oral. Es decir que basta con aprender la relación sonido/letra para saber escribir, lo que origina el supuesto de que si sabemos hablar sabremos escribir. Por esto es que se habla de un principio de paralelismo perfecto, a cada fonema le corresponde un grafema. La idea de que la lengua escrita es trascripción de la lengua oral origina la lectura como decodificación, pues si sabés las letras y las asociás a los sonidos y estos al significado, indicaría que sabés leer; ahora bien, el paralelismo trae como consecuencia la ausencia de reflexión sobre las particularidades de la escritura.

Tomando como referencia mis observaciones durante la etapa de residencia puedo afirmar que lo que se enseña en la escuela en el área de lengua no tiene nada que ver con la vida cotidiana de los alumnos. Específicamente lo que se lee en el aula es descontextualizado, se plantean situaciones con un objetivo explícitamente pedagógico: “oralizar”, para asegurar la conexión sonido-grafía. Es decir que los sujetos deben repetir hasta el cansancio, “en voz alta”, la “lectura” que les da la maestra.

Esa lectura no tiene relación con los niños, no les sirve para comunicarse y desenvolverse en la sociedad, ya que lo que se enseña es una lengua fragmentada, descontextualizada, ajena, sólo utilizable en el ámbito escolar.

Lo contrario de lo que se vivencia día a día en la escuela es lo que se pretende desde la “concepción NO transcriptivista de la lengua escrita” y que hace referencia a ésta como código independiente, caracterizado por un conjunto de particularidades que lo definen como tal, como lo son: la cohesión, la coherencia, la adecuación, la sintaxis y la ortografía. Esto es lo que Cassani denomina “lenguaje de la escritura” y lo que distingue la lengua escrita de la oral.

Basándonos en esta última concepción de la lengua podemos hacer referencia a lo que plantea Josette Jolibert en el libro: “Formar niños lectores de textos”. Esta especialista, que tanto hemos leído durante este año en el profesorado y al cual no le encontraba sentido en un principio; plantea una “alfabetización inicial” distinta de la que se realiza en la escuela. La cual se basa principalmente en el trabajo con “proyectos”, y que a diferencia de la concepción transcriptivista que arranca desde letras y sonidos, supone una situación de comunicación real, con un emisor y receptor, un contexto y un propósito comunicativo. Hace referencia a la lectura, no como una “decodificación” de la lengua escrita sino como una “construcción de sentido” a la que se llega a través de la “interrogación del texto”. Cuando se habla de “interrogación”, la autora se remite a un encuentro con el escrito, en el que el alumno debe poner en funcionamiento lo que Smith denomina la “información no visual” que trae consigo y la “información visual” que le provee el texto. Además debemos decir que Jolibert propone “siete niveles” para la “construcción de sentido”.

Cuando hablamos de “texto” nos referimos a un “escrito complejo y completo” y no a una mera sumatoria de elementos (letras, palabras, oraciones).

Si hablamos un poco de la escritura y de la lectura desde lo que propone y lo comparamos con lo que se plantea desde la “concepción transcriptivista de la lengua escrita” podemos llegar a la conclusión que la primera parte de un “todo” como son los textos, teniendo en cuenta en las situaciones de lectura y escritura toda la complejidad de la comunicación escrita, o sea: su contexto, el propósito comunicativo, el tipo de texto, la superestructura, la lingüística textual, la de la frase y por último las palabras y las micro estructuras (grafemas) que la componen y la perspectiva transcriptivista arranca por el último nivel y se queda ahí.

Según la escritora nombrada anteriormente, los niños pueden leer y escribir sin saber todas las letras, sin decodificar letra por letra, es decir que se utiliza la “hipotetización”.

Al leer el material del Dossier de la cátedra de Lengua III y el Apoyo a la Residencia, pensé que lo que se planteaba sobre una nueva concepción de la enseñanza de la lengua era imposible debido a la situación de la escuela actual, además esto se veía influenciado por la experiencia de aprendizaje que tuve durante la primaria y secundaria, la cual se había convertido en una tortura para mí. Pero al tener el primer encuentro con una ex alumna del profesorado Alejandra Levrand me pareció maravilloso conocer todo lo que planteaba que sus alumnos podían realizar. La verdad es que me entusiasmé muchísimo con su propuesta, a la vez que me preguntaba cómo reaccionaban los chicos de primer grado de la escuela Normal ante esta situación de enseñanza.

Cuando fui a observar la primer clase de esas que preparaba con mucha dedicación, ya que se le notaba en la mirada y en el trato que tenía con sus alumnos, me quedé anonadada con su propuesta extraordinaria y me di cuenta que todo es posible cuando se lo propone y se dedica todo a lograr el objetivo que se plantea: que sus alumnos puedan interrogar y producir textos desde la perspectiva no transcriptivista.


Luego de ese encuentro con alumnos de Alejandra, en el que me di cuenta de que personitas tan pequeñas pueden saber mucho más de lo que nos imaginamos, se me aclararon muchas dudas.

Cuando realicé mis prácticas tuve, la posibilidad de poder dar mis clases a partir de supuestos que fui incorporando en mi trayectoria en el profesorado.

Hoy puedo decir que estoy segura de que mi carrera docente se va a sustentar desde este enfoque: “activo reflexivo”, ya que quiero que mis alumnos puedan comunicarse y desenvolverse en la vida cotidiana de manera que puedan encontrar ese punto de conexión entre lo que se enseña y aprende dentro de ella y lo que se vive fuera de ella.

Se que esto me va llevar mucho tiempo de dedicación, que el decir “termino” mis estudios estoy diciendo: “comienzo mi formación docente”, es decir que este nuevo desafío que hoy me planteo requiere más estudio y más esfuerzo y que, muchas veces me va a llevar hasta la profe a consultarle todas mis dudas.

Pero en la educación y la vida cuando se enfrentan las situaciones con el corazón, los resultados que se obtienen fortalecen el alma y le dan fuerzas para seguir.

BIBLIOGRAFÍA

Monzón, Gabriela. Dossier de la cátedra de Lengua III.

López, Diego. “Proyectando el cambio”. www.casidocentes.blogspot.com

Ensayo: "Te invito a reflexionar ¿Te animás?"


Por GP

Antes de comenzar a analizar algunas de las situaciones que se viven hoy en las escuelas con respecto a la didáctica de la Lengua, realizaré un breve comentario de estos años de estudio en el Profesorado, ya que fueron etapas, momentos que me marcaron a fuego, que me hicieron crecer y que me dieron la posibilidad de reflexionar sobre cuestiones que luego compartiré.

Recuerdo que durante el primer año de cursado en esta institución, en el área de Lengua, trabajamos sobre ciertas cuestiones gramaticales, cada clase era un desafío cognitivo, aprendíamos en forma conjunta, con la ayuda del otro.

Particularmente, necesitaba aprender sobre estas cuestiones, en las que, aun siendo básicas, presentaba falencias, consecuencia del sistema educativo por el cual pasé.

Llegó segundo y tercer año, ¡qué locura!, la profesora Gabriela hablaba sobre la didáctica de la Lengua, reflexionando sobre las habituales y tradicionales metodologías que se llevan a cabo en las instituciones educativas.

Proponía otro marco de trabajo, poder mirar a la Lengua desde otra mirada, con otros objetivos.

¿Y yo?, observaba desde afuera diciendo: ¿qué es está diciendo? ¿Qué es eso de trabajar con los chicos, desde primer grado, con textos? ¿Cómo enseñar de otra manera la Lengua Escrita, que no fuese comenzando con las letras?, etc.

¡SOCORRO!

Hasta que comencé a pensar y repensar una y otra vez mi experiencia durante la escolaridad primaria, las actividades que realizaba en Lengua.

¡Ah!, es claro, si aún recuerdo esos dictados, o la lectura en voz alta de “textos”, donde hasta los pelos se me electrizaban sabiendo que allí en el frente estaba “el poder”, el que me observaba atento para controlar, supervisar que “la lectura” sea entendible. Tenía que abrir mi mente, concentrarme para “leer bien”, conectar letra por letra para formar palabras, ¡y ojo con titubear o equivocarse! ya que si eso ocurría, era porque no sabías “leer”.

Pero pregunto:

-¿Qué es leer?

Las respuestas variarán según el enfoque desde el que se lo mire.

Es así como desde el Modelo Tradicional, en la escuela, leer, es tomado como algo simple, instantáneo. Es igual a decodificar, oralizar lo que además se da con el fin de reforzar la conexión sonido-grafía.

Primero se aprende la mecánica de leer, y como última etapa se llega al significado, el cual está en el texto, ya que las palabras son las que tienen sentido, el lector lo único que hace es extraerlas.

Se lee en voz alta para saber si lograste aprender a “leer” o no, sólo para la docente y sin un fin comunicativo.

El dictado, otra de las actividades legítimas de esta postura, con el supuesto de que si sabés escribir al dictado sin errores, es porque aprendiste a escribir y a leer.

Estos, la lectura en voz alta de textos o mejor dicho pseudotextos, que todos tienen a la vista y el dictado, son los medios de que se vale este modelo, para evaluar los aprendizajes.

Ahora bien, el Modelo Activo- reflexivo, tiene otras concepciones sobre lo analizado hasta aquí.

Desde esta postura, leer, no es decodificar, sino que es un proceso en el cual intervienen la información visual (que es la que me aporta el texto) y la no visual que es lo que traigo consigo (propósito, conocimientos, ideas, creencias), y además pongo en funcionamiento estrategias lectoras, con el fin de construir significado.

Hay algo que me lleva al texto, que según mi objetivo, voy a proceder a leer de un modo y no de otro, por ejemplo: puedo realizar una lectura minuciosa, detallada o saltearme partes en algunas situaciones que considere apropiadas, etc. Esto nos lleva a la conclusión de que no hay un solo modo de leer, no existe un modelo único para todos los textos y situaciones.

Recordemos que en el Modelo Tradicional, el significado está en el “texto”, el lector sólo lo extrae.

Desde el Activo- reflexivo, el sentido radica en la construcción que cada lector realiza a partir de la relación que se da entre el texto y él, los saberes que se ponen en juego, ya sea competencias lingüísticas (conocimiento sobre el tipo de texto y su función), conocimiento sobre algún tema en particular, etc. Es por ello, que al leer un mismo texto, los lectores construyen diversos significados.

Cabe aclarar, que cuando decimos textos, estamos hablando de mensajes que tienen características que lo definen como tal, emisor y receptor real, los cuales se han creado por una necesidad de comunicar, presentan recursos textuales y paratextuales, fueron elaborados en un tiempo y espacio.

Entonces, leemos en voz alta, cuando necesitamos que los demás se enteren de algo, y en los casos en que no tienen a la vista el escrito.

Se lee cuando surge la necesidad de recurrir a un escrito. O sea, se lee por algo que necesitamos saber, comunicar, informar; y en la escuela, aprendiendo con el otro, construyendo herramientas que nos servirán en otras etapas.

Ahora bien, se me presenta un gran interrogante sobre el que quisiera que reflexionemos juntos.

¿En la actualidad, qué Modelo de Enseñanza de la Lengua subyace en las prácticas pedagógicas?

Para responder a esta pregunta, les comentaré sobre mi experiencia durante el periodo de residencia, en las escuelas primarias.

Lo que realmente viví fueron momentos de falsas lecturas o mejor dicho de decodificar sonidos, de traducir los símbolos escritos, “leer” sólo para confirmar que se ha memorizado las reglas.

El interés y las ganas de leer no faltaban, lo que se necesitaba era un espacio y tiempo para lograrlo.

La lectura como proceso, en la cual influye la información visual y no visual y en la que se ponen en funcionamiento estrategias lectoras, brilla por su ausencia.

Pensar que la realidad va cambiando a pasos acelerados y sin embargo la escuela va quedando, con su vieja estructura conservando la “intocable” Concepción Transcriptivista de la Lengua Escrita.

Me pregunto, ¿qué pretendemos?

¿Formar personas que desarrollen sus capacidades lingüísticas para que puedan desenvolverse en los distintos ámbitos sociales? Esto es, producir e interpretar textos adecuados al contexto comunicativo.

¿O seguir enseñando desde la típica metodología?, sistema que segrega, que no da lugar a la reflexión, a los procedimientos de comprensión y producción, donde existe un único y válido significado, un modelo a copiar, que privilegia el individualismo.

Desde los Diseños Curriculares, CBC y NAPs se propone otra institución educativa, con otra mirada, otros propósitos, pero aún seguimos dándoles la espalda, encerrándonos en nosotros mismos.

¡Es inconcebible la idea de que en las horas de biblioteca, los alumnos se encuentren en el aula, copiando del pizarrón actividades poco significativas!

¿Por qué no promover la lectura, la búsqueda y exploración de materiales, llevar a cabo la interrogación de textos?

Y ni hablar de las obras literarias, pobres escritores, ¡qué pena!, sus textos son tomados como material didáctico para cualquier disciplina sin respeto por su función social real.

El cuento, para la comprensión lectora, las fábulas o leyendas (que aunque no tenga autor, son un patrimonio cultural de los pueblos) para identificar, subrayar, extraer: sustantivos, adjetivos, verbos, etc.

Y después dicen que los chicos hoy en día le tienen fobia a los libros, ¡no es para menos!, ¿y qué esperaban?

En mi formación como docente el participar de la lectura de literatura infantil y juvenil, me brindó la posibilidad de ingresar al mundo de la literatura. Pero esto fue gracias a que en Lengua contamos con la Biblioteca de Literatura Infantil y Juvenil, y que además nuestra profesora (Gabriela) nos contagió de a poco el gusto de leer. Recuerdo cuando nos leía Natacha de Luís María Pescetti, y de esa manera te hacía reír e imaginar las alocadas situaciones de esta inocente niña, y otras tantas historias.

¿Cuántos docentes hacen lo mismo? ¿Cuántos crean un ambiente agradable, que invite, no exija, a acercarse a la literatura?

Para disfrutarla, para imaginar hasta lo más utópico, para conocer otro mundo donde todo es posible, ya que es esa su función en la sociedad, no como objeto de conocimiento.

Usarla de la misma manera que lo hacemos en la vida cotidiana, donde cada uno construye un significado distinto, seguro, al del otro.

¡Señores y señoras!, nada fuera de lo común, es el enfoque tradicional que sigue hasta nuestros días en las aulas.

Y si les queda alguna duda los invito nuevamente, pero esta vez a que miren más de cerca las prácticas educativas que se viven hoy en día, a que piensen y vuelvan a pensar sobre estas cuestiones, y sus consecuencias.

A un paso de terminar mis estudios, me quedan tantas dudas, incertidumbres, que me paralizan, pero si hay algo que he aprendido es que es normal esto, lo dudoso y lo problemático sería sentirme satisfecha, pensar que ya no me queda nada por aprender, o como dicen los chicos: que la tengo re clara.

Creo que ya nos pusimos en órbita, ¿no cierto?, y si no, accedé a mi sugerencia y dentro de un tiempo me contestás, ¿sí?

Suerte y que los proyectos y la esperanza en cambiar, no te frustren en el camino. Deseame lo mismo ¡Por favor!


Bibliografía

MONZÓN, Gabriela. Dossier de materiales bibliográficos. Lengua III.

CONSEJO GENERAL DE EDUCACIÓN. Diseño Curricular de la Provincia de Entre Ríos.1997

ALISEDO, Graciela y otras. “Enfoques de la alfabetización desde presupuestos transcriptivistas”, en Didáctica de las Ciencias del Lenguaje. Buenos Aires, Paidós, 1994.

LERNER, Delia. “Es posible leer en la escuela”, en Lectura y vida, año 17, Nº I (marzo de 1996).

martes, 17 de febrero de 2009

Vendaval de premios

Aunque tardé unos días en postear esta cantidad impresionante de nuevos galardones voy a cumplir con todos ellos de una sola vez, y por supuesto que debo agradecérselos a Cris de Signos Musicales, que siempre se acuerda de Casi Docentes, nuestro querido monstruito.

Si no realicé antes esta entrada fue sencillamente por razones de tiempo y ocupación; la transformación de los blogs, el estudio y el inicio de las actividades escolares han acaparado mis atenciones. Por lo tanto me voy a tomar ciertas libertades, no cumpliendo con total exactitud las regla, en especial la que se refiere al número de blogs a obsequiar, pues ya he premiado con estos obsequios a todos los blogs amigos, a la vez que debo reconocer que soy un bicho de costumbres y no visito/leo cuanta bitácora existe en la web, sino a un número reducido, a quienes además puedo leer, comentar racionalmente y con honestidad.

En primer lugar Casi docentes se hizo acreedor del “Muchas Gracias al Blog Amigable” que es un regalo muy bonito, si pensamos que hacer sentir cómodos a nuestros lectores para que retornen con placer es un muy buen logro.

En segundo lugar recibimos un galardón expresado originalmente en portugués “Olha que blog maneiro” lo que aparentemente puede traducirse como “Mira qué blog hábil/diestro/ágil/estupendo”.


En tercer lugar fuimos acreedores del “Premio Amistad” que supone una enorme alegría, a la vez que un alivio pues… ¡no tiene reglas!

Por último nos han obsequiado con el “Premio Dardo” que viene de Francia y cuya explicación en lengua original dice: “La récompense Dardos reconnaît les valeurs que chaque blogueur/webmaster démontre chaque jour dans son travail à transmettre les valeurs culturelles, étiques, littéraires et personnelles, démontrant sa créativité dans chaque chose qu’il fait mais aussi un beau travail”.

Lo que significa : “El premio Dardos reconoce los valores que cada blogger/webmaster expresa cada día en su labor de transmitir los valores culturales, éticos, literarios y personales; demostrando su creatividad en cada cosa que hace, así como un buen trabajo”.

Y como expresé anteriormente, me voy a tomar ciertas libertades, pero quienes reciban estos podrán respetar la propuesta original. Para lo cual hago las aclaraciones pertinentes.

En todos los casos (menos en “Amistad” que carece de estipulaciones) se debe cumplir con lo típico: 1-Exhibir la imagen identificatoria (si se desea) / 2-Nombrar y linkear al blog que te lo dio. / 3-Indicar X blogs que merezcan el galardón. / 4-Avisar a los indicados. / 5-Publicar las reglas.

Aclaración punto 3: 10 blogs para “Olha…”; 6 blogs para “Dardo” y “Blog Amigable”. Este último solicita otra cuestión (un tanto alocada y que yo cumplo en reiterar tal cual dije en mis otros blogs):

A-Decir 3 cosas que no haya hecho y me gustaría hacer: conocer Escocia/Irlanda/Inglaterra, publicar libros, vivir en un lugar donde haya frío todo el año.

B-Decir 3 cosas que no haya hecho y jamás haría: nadar, viajar en barco, ir de vacaciones a la playa (por si no se entiende: odio el verano, el calor me da alergia ...literalmente)

-A Ainoa de Desierto, quien es una fiel de ¡Piezas de a ocho! A quien de este modo invitamos a visitar Casi Docentes, pero sobre todo porque tiene un blog original, interesante, siempre activo. Por supuesto también porque es una promotora de la lectura y el arte.

-A Pilar de Eskolas Buscando la magia del proceso educativo, una colega de Tarragona a quien recién conozco y a quien quiero alentar desde la distancia, para que su blog siga creciendo y no se desaliente pues los cambios en educación a veces parecen trabajo de hormiguita…

-A Mónica de Pensemos en “CLAVE EDUCATIVA, una queridísima amiga de la adolescencia a quien reencontré en la red, que además hace un blog sobre educación que recomiendo pues nos hace pensar…

-A Darabuc de DARABUC Literatura infantil e ilustración, quien mantiene un blog magnífico sobre literatura infantil y juvenil, una verdadera joya.

A todos ustedes... ¡Gracias por ser un regalo para los lectores que los visitan!

viernes, 13 de febrero de 2009

Ensayo "¿Constructivismo?... No lo creo"



POR Y.W.

Luego del recorrido por las escuelas primarias durante la Residencia, me hice la siguiente pregunta:

¿Los docentes estarán al tanto de lo ignorantes que pueden volver a sus alumnos si continúan con la misma postura a la hora de enseñar Lengua?...

Reflexionando sobre esta cuestión llegué a la conclusión de que los maestros no tienen ni la más mínima idea del daño que les están proporcionando a los niños en el presente, y ni hablar de lo que esto provocará en un futuro. Bastaría con que ellos girasen la vista y mirasen hacia atrás, recordando lo que fue pasar por la escuela primaria leyendo “lecturas” sin el más pálido sentido, decorando renglones y más renglones con la misma letra o con la misma palabra, con la supuesta intención de “corregir” errores ortográficos, escribiendo oraciones sueltas sin propósito alguno, y con el famoso “machaque, machaque” por parte de sus maestros para que los “temas” queden incorporados, obviamente de una manera mecánica y repetitiva, al estilo loritos.

Y luego de realizar dicha mirada a través del tiempo, que fueran capaces de responder cuánto les costó remendar ese error, el que sus docentes cometieron con ellos.

Yo, por mi parte, podría afirmar que aprendí bajo la perspectiva tradicional de enseñanza, pero eso sí, al comenzar el magisterio me costó sudor y lágrimas poder empezar a establecer relaciones entre los distintos contenidos de la Lengua y comprender que el enfoque activo-reflexivo es un mejor camino pues propone lograr aprendizajes significativos, aquellos que verdaderamente permiten desarrollar competencias comunicacionales.

Cuando inicié las prácticas y seguidamente la Residencia pude ver que todo aquello que habíamos aprendido durante los tres años de carrera sólo era un “lindo sueño”, ya que en las escuelas nada de esto apareció en ningún momento, y me atrevo a decir que nada está más lejos de la realidad escolar que esta “nueva” forma de enseñanza, es decir, el enfoque activo-reflexivo, lo que no es ninguna novedad.

Se continúa alfabetizando desde la perspectiva transcriptivista de la Lengua Escrita, donde a cada fonema le corresponde un grafema; y en lugar de aprovechar los miles y miles de recursos que hoy existen para enseñar, el trabajo sólo se limita a un triste manual, al que el docente se aferra como si fuera la única herramienta capaz de auxiliarlo a la hora de entrar al aula, lo que es totalmente lamentable.

Ahora bien, dejando un poco de lado al docente y centrándome más en el niño, siento la gran necesidad de preguntarme lo siguiente: ¿Y el alumno activo?...

Pero por más que pienso y analizo una y otra vez mi experiencia en las escuelas, debo decir que desgraciadamente no lo pude hallar por esas aulas.

El primer día que debía enseñar Lengua (durante la Residencia) estaba convencida de que los niños tomarían otra postura frente a lo que les proponía para trabajar, pero no fue así, ¡qué desilusión! Al principio no tenía muy en claro porqué había sucedido eso y pensaba: ¿Será que no me expresé bien a la hora de comunicarles la consigna? ¿Se habrán aburrido? Pero luego, una vez en mi casa reflexionando sobre la situación comprendí que los alumnos no estaban acostumbrados a ser los protagonistas de las clases, sino todo lo contrario, más bien se asemejan a una caja en la cual los docentes se encargan de depositar libros repletos de temas sueltos donde no existe la posibilidad de que los chicos puedan llevar a cabo su propio proceso de aprendizaje. Inmediatamente se me vino a la cabeza la desagradable imagen del maestro al frente y los estudiantes sentados uno detrás del otro, inmóviles y callados aguardando que el docente les diga: “Hagan esto…” y convirtiéndose de esa manera en alumnos maestrodependientes, lo que me causó una inmensa amargura.

Recuerdo claramente que un día de observaciones la docente le había prometido al grupo que finalizada la hora de clases de Lengua les repartiría un libro de cuentos a cada uno para llevar a sus casas, los chicos esperaban ansiosos, pero llegado el momento sólo les dio uno a aquellos que habían terminado las actividades, o sea a tres de ellos, el resto quedó mirando cómo esos niños hojeaban alegremente los materiales, muy desilusionados al igual que yo ya que por un instante creí que por fin los alumnos realizarían algo que les interesaba y que los entusiasmaba mucho, y al final no fue así.


No me parece correcto usar la lectura como premio o castigo, debido a que considero que la escuela debería ser la principal promotora de esta, provocando situaciones de comunicación para que el alumno construya sentido y a la vez descubra el verdadero placer de leer. De todas formas no sé por qué no me sorprendió en absoluto la actitud repentina de la maestra, o tal vez sí lo sé, a muchos docentes no les interesa si los niños logran apropiarse realmente de saberes, habilidades, competencias, no se molestan por preparar una buena clase que incluya el desafío intelectual tan necesario al momento de aprender, sino todo lo contrario, lamentablemente las clases de Lengua que se dan en la escuela no demuestran para nada ser desafiantes o interesantes, mucho menos intelectualmente movilizadotas, durante la realización de las actividades no aparecen las etapas de reflexión, sistematización, consolidación y ni mencionar la profundización. Es triste saber que los maestros sólo se preocupan por desarrollar sus clases como todos los días (tan monótonas por cierto), llegar a fin de mes y obtener su sueldo, dejando de lado lo que los alumnos necesitan.

Todo esto me lleva a la conclusión de que si los docentes se animaran a escuchar a los alumnos un poco más y a darles el espacio que realmente se merecen, aprenderían tanto de ellos, pero ahora (como siempre) en la escuela el lema sigue siendo el mismo:

“El docente es el único que sabe”

Bibliografía

Jolibert, Josette. Formar niños lectores de textos. Ed. Dolmen. Santiago de Chile. 1994.

Monzón, Gabriela A. “Aportes para la definición de un marco teórico de un proyecto alfabetizador”.

Lerner, Delia. “¿Es posible leer en la escuela?”. Lectura y vida año XVII, número I, marzo de 1996.

Ensayo "Todo depende de nosotros"

POR A. V.

Actualmente se habla de un modelo constructivista como la forma adecuada para promover aprendizajes, en el cual el sujeto es el que construye saberes a partir de la ayuda del docente, considerándose a este último como guía, encargado de poner a su disposición las herramientas que él necesita para lograrlo. Pero ¿es este enfoque el que está atravesando las instituciones escolares?

Luego de haber realizado las observaciones, las primeras prácticas y por último la residencia en diferentes escuelas de la zona y en distintos grados, me atrevo a decir que nada de lo anteriormente nombrado aparece, específicamente en el área de Lengua.

En lo que respecta a la lectura por ejemplo, recuerdo una clase en la que la maestra les pidió a los alumnos que sacasen un libro y se sentasen en ronda en el piso. ¡Qué bueno! Pensé. Al fin iban a poder disfrutar realmente de la lectura y no leer sólo para mostrar que “saben” (en voz alta, sin omitir letras, palabras y sin “inventar”, pues eso los calificaría como que “no saben leer”).


Pero nada de esto sucedió. Ella les dijo que abrieran en una página determinada y que leería el que indicara. Lectura entrecortada, risas, burlas, charlas, aburrimiento, es todo lo que aconteció.

Tal vez los docentes no sepan o no quieran saber que esos chicos aún sin “saber leer” pueden interpretar textos. Verdaderos y auténticos, poniendo en funcionamiento las estrategias lectoras de las que habla Goodman, así como también deberían tener en cuenta que a partir de la información visual (muy variada) y la no visual (saberes de diverso tipo, emociones, sentimientos, etc.) ellos pueden elaborar ideas sobre lo que dice un escrito.

Generalmente en las aulas se observa que el cuestionario es la única forma que se propone para demostrar que se ha comprendido lo leído, contestando las preguntas de forma rápida y automática, sin que se produzca un desafío cognitivo, sólo realizando la transcripción de sucesivas palabras.

En estos casos deberían ser los educadores quienes posibiliten la construcción de sentido, realizando intercambios de forma oral, dando lugar a la hipotetización de lo leído, a la confrontación de respuestas, ideas, opiniones en donde todos puedan ser partícipes del proceso de construcción de significado.

En muchas ocasiones se menosprecia a los niños y no se les ofrece diversidad discursiva, sólo se les “da” o se les pide que “compren”, manuales de lectura, con cuentos y poesías cortas (si es que se los puede llamar así), o se les entrega una fotocopia con sumatoria de oraciones que constituyen un supuesto texto, en la mayoría de los casos “elaborada” por la docente, persiguiendo como único fin pedagógico que el alumno recorra con la mirada, el docente espera que entienda como algo automático al conectar sonido grafía, no que “conecte” solamente, pero nosotros sabemos que esos materiales pobres no posibilitan la construcción de sentido, pues se pretende que realice de manera correcta la conexión sonido-grafía y así supuestamente demuestre que sabe “leer”. Obviamente que ese material que se les ofrece es totalmente descontextualizado pues no tiene receptor, emisor, ni se enmarca en una situación comunicativa real por lo tanto no se vincula con la lengua de la vida diaria. Esta debería estar presente en el aula, dado que en la cotidianeidad leemos motivados por una razón o intención, leemos por algo y para algo.


En cuanto a la escritura esta se considera como un acto “espontáneo”. Esto lo comprobé en una clase en la que se les pidió a los alumnos que inventaran un cuento y luego lo entregasen para corregirlo. Ellos comenzaron a preguntar: ¿y cómo empiezo?, ¿qué título pongo?, ¿cómo sigo? y… era de esperarse.

¿Cómo se pretende que estos puedan producir un texto, si no se le ha planteado antes un objetivo, un fin, si no existen emisores y destinatarios reales, si no se sabe para qué y para quién escribir? Sino que se escribe porque sí no más, por única vez, para probar; sin la posibilidad de borradores y confrontaciones con otros textos, mucho antes de la versión final.

Sería muy interesante que las instituciones escolares permitan que otra perspectiva atraviese sus prácticas y que no sigan utilizando y creyendo que el modo tradicional habitual es lo mejor y la única forma de enseñar. Deberían saber que alfabetizar desde otra perspectiva permitiría que sus estudiantes puedan desempeñarse y desenvolverse en cualquier situación comunicativa interpretando y produciendo textos adecuadamente tanto en el aula como fuera de ella.

Quizás la expresión “todo depende de nosotros” supone una carga muy pesada. Pero es la realidad. Nosotros somos los responsables del cambio, pues desde diferentes áreas se nos ha ido formando y brindando las herramientas necesarias para poder de a poco pensar en alfabetizar desde otra mirada.

Y aunque muchos digan que “no sirve”, que es un “disparate” que “es pura teoría” y que critiquen, nosotros hemos observado clases enfocadas totalmente de un modo distinto, pues se ha tenido en cuenta al momento de planificarlas que todos los seres humanos en la vida diaria leemos y escribimos por diferentes motivos pero siempre con un objetivo; y llegamos a la conclusión que se puede cambiar, que si no nos dejamos “dominar” por el sistema podríamos hacer que las clases se modifiquen, que los alumnos lean y escriban para informarse, para comunicarse, para expresarse, para estimular la imaginación en vez de realizarlo solamente por obligación. Animémonos.

Bibliografía

Jolibert, Josette. Formar niños lectores de textos. Ed. Dolmen. Santiago de Chile. 1994

Monzón, Gabriela A. “Aportes para la definición de un marco teórico de un proyecto alfabetizador”.

Monzón, Gabriela A. “10 malentendidos de la enseñanza de la Lengua

Reseña de "Animales fantásticos & dónde encontrarlos", de Newt Scamander


¡¿Qué es esa cosa?!

Por Mario E.

Ficha técnica:

Título: Animales fantásticos & dónde encontrarlos

Autor: J. K. Rowling con el seudónimo ficcional de Newt Scamander

Género: Narraciones y descripciones ficcionales

Editorial: Salamandra/ Whizz Hard Books

Cantidad de páginas: 59


Es lo que dirías si te encontraras con una de las maravillosas criaturas descriptas en este muy interesante libro. Animales mágicos & dónde encontrarlos es una guía de las extraordinarias criaturas que habitan el mundo de los magos al que pertenece Harry Potter, de hecho es una copia del libro del joven hechicero y en el encontrarás todas las anotaciones que ha escrito durante sus clases en Hogward. Un interesante agregado que provoca el disfrute de quien lee el libro, que es verdaderamente genial.

domingo, 1 de febrero de 2009

Reseña de "Harry Potter y la piedra filosofal" de Joanne Kathleen Rowling


¡¡¡ Que no te quite el sueño!!!

Daniela P.

Ficha técnica:

Título: Harry Potter y la piedra filosofal

Título original: Harry Potter and the philosopher stone

Autor: J. K Rowling

Género: Novela juvenil actual

Colección: Serie Harry Potter

Editorial: Salamandra

Cantidad de páginas: 254

Harry es un niño huérfano, ya que sus padres han sido asesinados por el mago más tenebroso, "el que no debe ser nombrado", no se sabe cómo ha podido sobrevivir, lo único que le ha quedado de aquel día es una cicatriz en la frente en forma de rayo. Desde entonces vive con sus tíos y su primo, quienes lo maltratan y le ocultan su historia familiar.

Pero su vida cambia para siempre, cuando millones de cartas le llegan tratando de decirle que entrará al Colegio de Magia Hogwarts. Nadie puede impedir que reciba su mensaje, que conozca su verdad e ingrese a la escuela, en la cual pasará los mejores momentos de su vida.

Una atrapante aventura, donde Harry y sus amigos -Ron y Hermione- intentan salvar la piedra filosofal, evitando que "quien tu sabes" se haga inmortal. Este es un libro de mucha magia y diversión.

Pero... a tener cuidado se te puede meter en los sueños, ¡¡y ya nunca podrás dejar de leerlo!!

¡¡Casi Docentes recibió el premio Symbelmine!!

Recibir el premio por un blog es genial recibirlo por tres es IN-CRE-Í-BLE, tal y como sostuve en ¡Piezas de a ocho! Pero además, que sea este monstruito nuestro de la cátedra Lengua del Profesorado, es más emocionante.

La personita genial y generosa que se acordó de nosotros fue nuestra amiga recientemente bloggera/casi docente (de Primaria, pues de música ya lo es…) Cris del blog Signos Musicales.

Por supuesto que ya le agradecí en su respectivo sitio, pero es bueno repetirlo: ¡¡muchísimas gracias!!, porque esto de bloggear sobre la docencia, la enseñanza de la lengua, la escritura, la lectura, los libros, la literatura, es una pasión y ella comprende el placer que es para mí compartir algo de lo que hacemos juntos en el camino de la formación...

Pero sumado al gusto por el reconocimiento, hay un elemento extra: que este premio lo haya creado un tolkieniano -Maeglin del blog Patio de los Senescales-; que haya tomado un elemento de la ficción de Tolkien para esto: el nombre de las bellas y humildes florecitas que crecen en Rohan, sobre las tumbas de los reyes de los rohirrim,… es sumamente significativo para mí pues J. R. R. Tolkien es mi autor más amado de fantasía épica.

En fin..., bien difícil se me pone esto de elegir siete blogs cuando hay tantos que hacen una labor maravillosa...

Pero antes que nada cumplo con las prescripciones:

El premio SYMBELMINE es otorgado en agradecimientos a los blogs con los cuales sentimos que hemos establecido un lazo, reconociendo su trabajo y como un motivo más para estrechar vínculos existentes, para que así, no nos olvidemos de los que hacen que cada día queramos seguir haciendo lo que hacemos.

Elijo entregar los premios a cinco blogs que distinguí también desde ¡Piezas de a ocho! (uf, me puse mezquina y exquisita), pues creo que lo merecen por partida doble. Estos son administrados por gente que me ha brindado su apoyo, su amistad, los que trabajan a conciencia y sin descanso manteniendo estos espacios de escritura pensante, pero además son blogs que me gustaría que todos ustedes -“casi docentes”- conozcan, porque valen la pena:

A Boris y su blog La mirada pedagógica: al que sigo desde el primer minuto en que ingresé en el “mundoblog”, pues cada palabra -sabia, aguda, contundente, sencilla- que vierte allí es un motivo para pensar, para crecer; pues siempre me ha brindado su generoso apoyo...

A Alejandra y su blog ¡Cuidado! Gurises escribiendo…: quien es mi pichona en muchos sentidos, no sólo como exalumna sino que iniciara el camino bloggero de mi mano, y quién la ve ahora cumpliendo a la perfección el designio de superar a su maestra, por las ganas, el empeño, la creatividad, la vocación docente…

A Miguel y su blog Reflexiones sobre educación: quien nos bombardea todo el tiempo con nuevos post suyos y de sus innumerables colaboradores, por su labor incansable, permanente porque las cosas en educación cambien, den el salto… por fin.

A Antonio y su blog Re(paso) de Lengua: quien ejerce una labor interesantísima con humor y reflexión sagaz, dándonos siempre qué pensar sobre la lengua, los libros, la lectura, la educación. Con quien también nos visitamos desde mis inicios.

A Ivonne, Susana y Laura, y su blog sobre literatura infantil y juvenil Palabras de arena: pues hacen un blog excelente, serio, abundante, con mucho empeño y ganas.


A TODOS USTEDES, GRACIAS POR HACER LO QUE HACEN EN SUS BLOGS... PUES ME DAN GANAS DE SEGUIR...

Ya otorgados los premios les explico los requisitos que deben cumplir:

- Escribir un post mostrando el premio recibido, citar el nombre de quien te lo dio y cuál es su blog o web, enlazarlo allí mismo.

-Elegir 7 blogs o sitios de internet que por su calidad, su afinidad o por cualquier otra razón hayan conseguido establecer un vínculo que desees reforzar y premiar; luego: enlazarlos en el post escrito y notificar a los elegidos con un comentario.

-Opcional: Exhibir el premio de modo permanente en tu blog.

Ensayo "¿Cuál es la aparente preocupación de la escuela?"



POR RL

Promover la lectura y la escritura parece ser una de las preocupaciones que pululan por las aulas argentinas o al menos se escucha a los docentes afligidos por los rincones decir: “los chicos no leen nada”, “¿cómo hacer para que lean?”, “los chicos salen de la escuela sin saber leer, ni escribir”.

Esta es una realidad que por supuesto no se puede negar, ahora bien, yo me pregunto ¿De quién es la responsabilidad? Será quizás que en este sentido también se va a buscar culpables externos: la familia, la situación económica, y bla, bla, bla… todas cuestiones que sabemos que influyen pero… ¿Quiénes son los verdaderos responsables? ¿No son acaso los docentes que han asumido la responsabilidad social de “alfabetizar” con todo lo que ello implica y malgastan energías quejándose de cosas cuya solución no está a su alcance en vez de concentrarlas en lo que realmente tienen incidencia, que es todo lo que en el aula ocurre? Parece que los docentes son incapaces de reconocer que sus propuestas pedagógicas tienen que ver con el fracaso de los alumnos y tienden a descargar en ellos o en el entorno la “culpa” del mismo.

Permítanme contarles una situación vivida durante las observaciones de mi residencia y después me contestan si es cierto o no que sobran en el aula oportunidades para favorecer la lectura y la escritura y sin embargo las desfavorecen:

Luego de corregir las actividades los alumnos guardan sus útiles y sacan del armario sus alfombras o almohadones para la hora de lectura. Me puse muy contenta al ver que formaban una ronda y se disponía un clima agradable y pensé: _ “Ahora sí, ¡A disfrutar de la lectura!, debo reconocer que me sorprendió tal situación ya que hasta entonces no había visto en las aulas nada de lo que nos enseñó nuestra profesora sobre la didáctica de la lengua de la que les voy a hablar más adelante. Pero… chau disfrute, no resultó así, era sólo una actividad planificada para tomar lectura en “voz alta”. La docente les asignaba una lectura o cuento para que lo practiquen en su casa, leían un pedacito cada uno y los demás debían estar atentos porque podía tocarles el turno en cualquier momento.

Los chicos se quejaban de no escuchar a los compañeros y de no poder seguir con la vista la lectura.

¿Podrían acaso así realizar alguna construcción de sentido? ¿Podrían de esta manera sentir placer al leer? ¿No son acaso estos mecanismos de control los que divorcian a los chicos de la lectura? ¿Como podrán convertirse en escritores eficientes, apasionados, críticos, voluntarios, etc. si antes no fueron lectores con iguales características?

¿No será tiempo, entonces, de que la educación deje de lado esa “preocupación aparente” por “construir” lectores y escritores para comenzar a ocuparse de favorecer espacios para la lectura y la escritura con fines comunicativos reales, al igual que en la vida cotidiana? Ya es tiempo de que la escuela se dé cuenta de que aunque uno de sus fines es “preparar para la vida”, muchas de sus prácticas son difícilmente sostenibles afuera de ese ámbito y obligan al alumno a manejarse en un doble código de conducta: “lo que sirve para la escuela y lo que es útil para la vida fuera de ella”.

La actualidad exige un cambio de paradigma, un cambio de enfoque por eso en vez de pensar sólo en “construir lectores y escritores”, repito, es necesario tener en cuenta cómo la lectura y la escritura ayudan a la persona a construirse, a descubrirse, a hacerse un poco más autora de su vida y sujeto de su destino.

Disculpen si me he excedido, si me he ido por las ramas, pero considero inexorable plantear los fundamentos del contexto social e histórico que demandan el cambio por que como dice Frank Smit “la educación apostó al caballo equivocado” y es hora de cambiar la apuesta.

Pero este cambio como plantea nuestra profesora la Licenciada Gabriela Monzón “…exige determinado rol docente: el de experto. No sólo experto lector y escritor, sino especialista capaz de hacerse cargo de la transposición didáctica y la coordinación adecuada y eficiente de situaciones de enseñanza y aprendizaje”. De lo contrario se seguirán viendo en las aulas situaciones como las que describí, que tal vez intentan acercarse al enfoque activo- reflexivo y a una concepción no transcriptivista de la lengua escrita sólo ambientando la lectura con almohadones y rondas, porque parece ser que los docentes están convencidos de estar alfabetizando desde esta perspectiva, pues al intentar convencer o argumentar sobre algunas cuestiones, contestan “eso es lo que hacemos”, pero la lectura en “voz alta” es una práctica pedagógica del modelo transcriptivista que considera la lengua escrita como transcripción de la lengua oral, por lo que leer es igual a decodificar, identificar grafemas y producir sonidos.

La lectura en voz alta no es la única práctica que se ve en las aulas por estos días, sino que abundan actividades mecánicas y memorísticas como armar oraciones sin sentido que nada dicen de la realidad de los niños, marcar o extraer adjetivos, sustantivos y verbos en un “texto”, llamémosle así aunque sabemos que la mayoría de las veces sino todas, no cuenta con los siete niveles de representación de sentido de los que habla Jolibert y podríamos seguir un largo rato enumerando este tipo de prácticas pedagógicas.

Brilla por su ausencia en todas ellas la etapa de reflexión necesaria para relevar los saberes previos de los alumnos, sus hipotetizaciones porque cómo ya quedó comprobado por los estudios realizados por Ana Teberosky y Emilia Ferreiro acerca de la psicogénesis desde mucho antes del ingreso escolar el niño comienza a cuestionarse el valor y las características del código con el que está en permanente contacto en la vida cotidiana. Sin reflexión es imposible arribar a una sistematización y mucho menos consolidar y profundizar saberes. Todas las etapas son necesarias de ser desarrolladas en una situación de enseñanza, sin ellas no hay construcción de aprendizaje y si no hay aprendizaje podría decirse que no es válida la enseñanza. Esta queda relegada a la imposición de conceptos que son el punto de partida y nunca de llegada, y a la repetición de actividades para fijar los mismos. En cambio desde el enfoque activo- reflexivo la enseñanza se focaliza en los procedimientos que suponen el aprendizaje de determinados conceptos, estos se convierten de esta manera en el punto de llegada.

Podría decirse que estas prácticas no tienen en cuenta que la alfabetización no inicia con el ingreso a la escuela, ni termina con la escolarización sino que es un proceso fundamentalmente social que dura toda la vida.

Una concepción superadora presupone otra forma de concebir la enseñanza, el aprendizaje, el sujeto y el objeto de conocimiento. La lengua escrita como objeto de conocimiento es considerado un código independiente; la lectura como un proceso en el que el sujeto interactúa activamente con un “texto” no lo consume pasivamente, se lo apropia, lo interpreta, modifica su sentido, es decir construye su propio significado; la escritura como proceso psicolingüístico de construcción de sentido en el que se pone a funcionar sus propósitos y los distintos saberes en el proceso de representación.


Ahora bien no si ustedes entienden igual que yo que aunque se aparenta una gran preocupación por lograr la “alfabetización” nada parece estar haciéndose o al menos lo que se hace no está dando buenos resultados es por ello que debemos proponernos firmemente comenzar a ocuparnos y asumir el rol de alfabetizadores, que evidentemente de fácil no tiene nada, pero contamos con las herramientas y el apoyo de nuestra profesora que deberá sin duda seguir acompañándonos.

BIBLIOGRAFÍA:

MONZÓN, GABRIELA. Artículos Varios en Dossier de materiales bibliográficos de Lengua III. María Grande, 2007.

“Cómo comprendemos” (a partir de SMITH, Frank, Comprensión en la lectura) en QUINTEROS, Nucha y otros. A la hora de escribir…textos. Buenos Aires, Siglo XXI, 1994.

GODMAN, Kenneth. “El proceso de lectura: consideraciones a través de las lenguas y el desarrollo, en FERREIRO, Emilia y GÓMEZ PALACIOS, Margarita (comp.) Nuevas perspectivas sobre los procesos de lectura y escritura. Buenos Aires, Siglo XXI, 1994.

FERREIRO, Emilia “Desarrollo de la alfabetización: psicogénesis”, en GOODMAN, Yetta (comp.) “Los niños construyen su lecto-escritura”. Buenos Aires, Ed. Aique, 1992.

LERNER, Delia. “Es posible leer en la escuela”, en lectura y vida, año 17, Nº 1(marzo de 1996)